MENSAJE DEL DÍA 30 DE SETIEMBRE DE 1983

EN SAN LORENZO DE EL ESCORIAL (MADRID)

 

 

Mensaje recogido por María Elena en la escena de la pasión sufrida por Amparo y descrita por la misma María Elena, en la casa de Julia y Miguel.

LA VIRGEN:

"Gracias, hija mía. Coge la cruz. Coge la cruz sobre tus hombros, hija mía. Levántate, cárgate la cruz (se oye el lamento prolongado de Amparo y su llanto). Amparo con su voz normal dice:

Ħ Ay, cómo pesa, ay!

La voz de ]os mensajes:

Sujétala, hija mía, que mi Hijo la llevó horas enteras por todos los pecadores.

Amparo con su voz normal:

ĦAy! ĦAy! ĦAy, la cruz! (siguen las lamentaciones y ruido como si se cayera y se levantase). Ay! Ay! Ay, la cruz (se vuelve a oír el ruido del golpe). ĦAy, Madre mía! ĦAy! Ay! ĦAy, la cruz! (Amparo tose y se oye como si devolviese con arcadas). ĦAy, Dios mío...!

La voz de los mensajes:

Refúgiate en nuestros Corazones, hija mía, Mi Hijo se va a descargar un poco de la cruz y te la va a cargar a ti. Sujétala, hija mía; tienes que pasar esto (Amparo sigue sollozando). Mira qué luz más potente, hija mía. Mira qué luz (Amparo sigue llorando). Esa luz te ayudará a llevar la cruz. Refúgiate en nuestros Corazones.

Amparo con su voz normal:

ĦAy, qué dolor! ĦAy, qué dolor! (sigue llorando). Ħ La voz de los mensajes:

Bebe del cáliz del dolor, hija mía. El cáliz del dolor está a punto de acabarse. Bebe unas gotas, hija mía. Comparte con mi Hijo la pasión (se la oye beber y tragar).

ĦAmparo con su voz normal]:

ĦAy! ĦAy! (suspirando como de descanso).

La voz de los mensajes:

Sufre, hija mía, que, después del sufrimiento vas a compartir la felicidad (continúa llorando), en recompensa de tus sufrimientos, hija mía.

Besa el suelo, hija mía, (Amparo se inclina y besa el suelo) este ácto de humildad sirve para la salvación de las almas, hija mía, especialmente las de los sacerdotes. Oración acompañada de sacrificio (sigue llorando con desconsuelo). Por todos mis hijos, por todos, hija mía. Cada día son peor los humanos. No se quieren arrepentir de sus pecados. Sin humildad y sin sacrificio, hija mía, no se consigue el cielo.

Amparo con su voz normal:

ĦAy! Ay, mi espalda! ĦAy mi espalda! (llora desconsoladamente).

La voz de los mensajes:

Estos golpes siente mi Hijo diariamente por los pecados de los hombres, hija mía. Sed humildes, hijas mías, sed humildes. Os bendigo en el nombre del Padre, con el Hijo y con el Espíritu Santo. Adiós, hijas mías, adiós.’’

Amparo con su voz normal, a pesar de seguir llorando ĦAy, agua! Ay, agua! Ay, agua! ĦAyyy! Angel mío, Angel mio, Angel mio, Ħay, qué felizl ĦAy, limpiame otro poquito! (Respira de una forma profunda, como de descanso). ĦAngel mio! (aquí parece hablar en idioma extraño unas palabras). Otro poco, Ħay, Angel mio, qué dolor! ĦAy, Angel mio, limpiame por aquí! ĦAy, qué dolorĦ ĦAy, qué dolor! ĦAy, por las rodillas! ĦAy, por ahí! ĦAy, que dolor! ĦAy, toma! (Amparo le debe entregar algo al Angel) ĦAy, qué dolor!(se oyen unas palabras ininteligibles). Está amargo. ĦAy, qué amargo! (Amparo tose como si se atragantase). ĦAy! żQué me has hecho aquí? El hombro me duele mucho ĦAy, qué dolor! ĦAy, Dios mío! ĦAy, Dios mio! ĦAy! No me la pongas (el Angel intenta ponerle la corona de espinas, y Amparo le dice:) No me 1a pongas ahora.

Pero el Angel se la pone y al ratito se la quita. Entonces Amparo le dice que se la ponga otra vez.

No me la pongas ĦAy! (palabras que no se entienden). ĦNo me la quites! Pónmela otra vez. ĦSujétame! ĦAy, sujétame! (palabras extrañas indescifrables). Mis hombros, ĦAy, mis hombros! ĦAy...!